Armando Ricardo “N”, de 23 años, enfrenta un proceso penal por la muerte de Andrés “N”, de 60, ocurrida el 14 de octubre en el fraccionamiento La Joya. Un juez le impuso prisión preventiva por dos años mientras continúa la investigación.
CANCÚN, Quintana Roo.— Un joven de 23 años fue vinculado a proceso por su probable participación en el homicidio calificado de Andrés “N”, de 60 años, quien se desempeñaba como conductor de una plataforma de transporte y fue encontrado sin vida en el fraccionamiento La Joya, en Cancún.
La Fiscalía General del Estado (FGE) identificó al imputado como Armando Ricardo “N”, quien presuntamente agredió al conductor con un arma blanca durante la madrugada del miércoles 14 de octubre, en la calle Paseo La Joya.

Como medida cautelar, el juez determinó que permanezca en prisión preventiva durante dos años, mientras se desarrolla el proceso penal.
¿Qué ocurrió en el fraccionamiento La Joya?
De acuerdo con las investigaciones ministeriales, el día de los hechos el conductor y el joven se trasladaban hacia un inmueble donde, presuntamente, el segundo tenía previsto reunirse con una persona para ofrecer servicios íntimos.
La Fiscalía señaló que durante el trayecto ambos habrían sostenido una discusión que derivó en una agresión con arma blanca contra el conductor, quien sufrió diversas lesiones que le provocaron la muerte.
Las autoridades indicaron que el imputado ofrecía servicios íntimos a través de páginas de internet. Este dato forma parte de la línea de investigación descrita por la Fiscalía, pero no constituye por sí mismo evidencia de responsabilidad penal.

¿Qué determinó el juez?
Tras las investigaciones, Armando Ricardo “N” fue detenido y presentado ante la autoridad judicial, que resolvió vincularlo a proceso por su probable participación en el delito de homicidio calificado.
La vinculación a proceso significa que un juez consideró que existen datos de prueba suficientes para continuar la investigación penal; no equivale a una sentencia condenatoria.
La prisión preventiva impuesta por dos años es una medida cautelar y no una pena definitiva. Durante el procedimiento, el imputado conserva el derecho a la presunción de inocencia hasta que exista una sentencia firme.
La Fiscalía continuará con las diligencias para esclarecer las circunstancias del homicidio de Andrés “N”, ocurrido en una zona habitacional de Cancún.



